Hebreos 10:19-22 - Así que, hermanos, mediante la sangre de Jesús, tenemos plena libertad para entrar en el Lugar Santísimo, por el camino nuevo y vivo que él nos ha abierto a través de la cortina, es decir, a través de su cuerpo; y tenemos además un gran sacerdote al frente de la familia de Dios. Acerquémonos, pues, a Dios con corazón sincero y con la plena seguridad que da la fe, interiormente purificados de una conciencia culpable y exteriormente lavados con agua pura.
Una de las principales doctrinas que el Señor ha llamado nuestras iglesias para enfatizar es el poder redentor de la sangre de Jesucristo. Es a través de la sangre de Jesús que recibimos salvación, perdón, y la operación interna del Espíritu Santo.
Génesis 42:1-2 - ¿Por qué os estáis mirando?
Cuando Jacob supo que habían granos en Egipto, dijo a sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando? Y dijo: He aquí, yo he oído que hay víveres en Egipto; descended allá, y comprad de allí para nosotros, para que podamos vivir, y no muramos.
Cuando José estaba en Egipto, una terrible hambruna se esparció por aquella parte del mundo – era el cumplimiento de una profecía, tal como José le había dicho al Faraón. Antes de que sucediera, José había almacenado mucha comida en Egipto, pero el resto del mundo sufría de hambre. Dios envió a José antes que ellos a Egipto para hacer estos preparativos, así Dios podría salvar sus vidas cuando llegase el momento oportuno.
Apocalipsis 19:13 – Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: El Verbo De Dios.
Sólo la Palabra de Dios puede alimentar el alma de la persona o satisfacer su hambre espiritual. El Espíritu Santo habla con nuestros corazones por Su Palabra. La Biblia es la base para todos nuestros mensajes en nuestros servicios y reuniones. Debemos ir a lo profundo de la Palabra de Dios, no quedarnos apenas en la superficie.
Hechos 13:20-22 - “Después, como por cuatrocientos cincuenta años, les dio jueces hasta el profeta Samuel. Luego pidieron rey, y Dios les dio a Saúl, hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, por cuarenta años. Quitado este, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: “He hallado a David, hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero”.
Cuándo el Señor comenzó a trabajar en nuestro medio – en el grupo que llegó a ser conocido como Maranata – una de las primeras grandes experiencias fue la de ver como la Biblia cobraba vida para nosotros de una nueva forma como nunca antes. El Espíritu comenzó a llevarnos más allá de la letra, más allá de una lectura superficial del texto, a un mensaje más profundo y profético contenido en cada pasaje y cada historia. Nos fue claro que el Antiguo Testamento entero señalaba la venida del Mesías, de Jesucristo, y de la obra de salvación que él alcanzaría para nosotros. El proyecto de salvación de Dios es un tema constante que corre a través de las Escrituras. El proyecto de Dios a menudo choca con los proyectos de hombres, inclusive proyectos religiosos bienintencionados de hombre que sigue las opiniones y los órdenes humanos en vez de la voluntad de Dios.
Apocalipsis 8:7-13 - El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde. El segundo ángel tocó la trompeta, y como una gran montaña ardiendo en fuego fue precipitada en el mar; y la tercera parte del mar se convirtió en sangre. Y murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves fue destruida. El tercer ángel tocó la trompeta, y cayó del cielo una gran estrella, ardiendo como una antorcha, y cayó sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas. Y el nombre de la estrella es Ajenjo. Y la tercera parte de las aguas se convirtió en ajenjo; y muchos hombres murieron a causa de esas aguas, porque se hicieron amargas. El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche. Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: !!Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que están para sonar los tres ángeles!
1 Corintios 12:12-13 – Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen un solo cuerpo, así también es Cristo. Pues por un mismo Espíritu todos fuimos bautizados en un solo cuerpo, ya judíos o griegos, ya esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber del mismo Espíritu.
Cada iglesia o denominación posee ciertas enseñanzas distintivas, énfasis, o prácticas que forman parte de su identidad y que la diferencia de las demás. Para nuestras iglesias, una de las enseñanzas centrales es la iglesia como el Cuerpo de Cristo. Por supuesto, que casi todo grupo de cristianos cree que la iglesia es el Cuerpo de Cristo en algún sentido. Para nosotros, sin embargo, el Cuerpo es algo que nosotros vivimos diariamente, y acentuamos constantemente en nuestras enseñanzas. Nuestras creencias acerca del Cuerpo están conectadas a nuestra creencia en la revelación de Dios – creemos que el Espíritu Santo habla aun hoy y quiere guiar y enseñar al pueblo de Dios, así que creemos que el Cuerpo de Cristo es dinámico, vivo, y siempre aprendiendo y progresando hacia una meta. Esta comprensión del Cuerpo afecta nuestro enfoque con relación al ministerio, al evangelismo, la salvación, cómo nosotros manejamos los dones espirituales, el culto, y las finanzas de la iglesia.
1 Corintios 12:12-13 - Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen un solo cuerpo, así también es Cristo. Pues por un mismo Espíritu todos fuimos bautizados en un solo cuerpo, ya judíos o griegos, ya esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber del mismo Espíritu.
Nuestra comprensión del Cuerpo afecta nuestro enfoque al ministerio, evangelismo, la salvación, cómo nosotros manejamos los dones espirituales, la oración, y el culto – cada aspecto de la vida cristiana. Cada grupo o iglesia cristiana tienen algún tipo de liderazgo sobre si, y la mayoría se denominan “el clero” o “ministerio.” Además, muchos cristianos llaman a su manera de servir a Dios “su ministerio” también.
1 Corintios 12:12-13 - Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, constituyen un solo cuerpo, así también es Cristo. Pues por un mismo Espíritu todos fuimos bautizados en un solo cuerpo, ya judíos o griegos, ya esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber del mismo Espíritu.
Nuestra comprensión del Cuerpo afecta nuestro enfoque con relación a los dones espirituales tales como la profecía, la sanacion, el hablar en lenguas, etc. Controla además nuestro enfoque en cuanto al evangelismo, a la salvación, a la oración, y al culto – en fin, cada aspecto de la vida cristiana.
Tito 2:7-8 (Nueva Versión Internacional) - Cuando enseñes, hazlo con integridad y seriedad, y con un mensaje sano e intachable.
1 Timoteo 4:13 (Nueva Versión Internacional) - En tanto que llego, dedícate a la lectura pública de las Escrituras, y a enseñar y animar a los hermanos.
Los Mensajes deben contener la Palabra revelada, el mensaje profético detrás del texto (Ej.: Jesús en el Antiguo Testamento, la Trinidad o el tiempo de Dios vistos en los mensajes de “tres días” o “la tercera hora,” o el valor simbólico de otros números)
1 Corintios 16:1-3 - Ahora bien, en cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también como instruí a las iglesias de Galacia. Que el primer día de la semana, cada uno de vosotros aparte y guarde según haya prosperado, para que cuando yo vaya no se recojan entonces ofrendas. Y cuando yo llegue, enviaré con cartas a quienes vosotros hayáis designado, para que lleven vuestra contribución a Jerusalén“.
2 Corintios 9:7 - ”Que cada uno dé como propuso en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre“.
INTRODUCCION -
La Biblia contiene muchos pasajes que hablan acerca de la bendición que recibimos cuando diezmamos y ofrendamos al Señor. (Deut 14:22; 2 Cron 31:12; Neh. 10:37; Hageo 1:3-11; Malaquias 1:7-10). Por otro lado, la Biblia advierte muchas veces que nuestras ofrendas no pueden ser un substituto para la obediencia al Señor, aunque muchas personas quieren hacer esto. (Amos 4:5; 1 Samuel 3:14; 1 Samuel 13:8-13; 1 Samuel 15:22; Sal 40:6; Isaías 1:13; Mateo 5:23-24). Dios quiere obediencia en vez de meros sacrificios.